Sonreír indefinidamente

Imagen extraída del blog Carpe Diem (MJ)
Hubo un tiempo en el que me sentí fuera de lugar, sin saber exactamente cuando ni por qué razón, sin saber cuál era mi sitio. Supongo que a todos nos ha llegado ese día en el que pensamos que nunca seremos lo suficientemente buenos para los demás; y ese día, me tocó a mí.

Desde aquel día me planteé muchas metas, y muchas de ellas no se aguantaban por ningún lado. Pero hubo una que me marcó especialmente: sonreír a cualquier precio. Esa era la pieza que me llevaba faltando desde hacía tantísimo tiempo. Cuando lo comprendí, se me escapó una sonrisa. Esa meta era la única que funcionaba, podía cumplirla. Y contra más lo pensaba más sonreía.

Así fue, al cabo de un tiempo mi meta seguía igual de lejos, pero en el camino hacia ella, no dejaba de sonreír. Al final resultó que el puzzle se completó por casualidad, fuera de lo planeado, porque sonreír es la mayor improvisación del ser humano. Y aun así, cada segundo parecía haber sido ensayado toda una vida.

Aún ahora sigo sin dar crédito a que ocurriera así, sin embargo, tengo la grata sensación de ser libre y feliz desde entonces. La libertad me hizo disfrutar de lo que soy y de lo que quiero ser, y me devolvió la satisfacción y la confianza en mí misma que creía haber perdido.

4 comentarios:

  1. Hola Alma!encantada de que me sigas. Me quedaré leyendo por aquí ;) Un saludo! P.

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  2. Ep!!

    Ya estoy por aquí de nuevo, al menos por un rato!!
    Proyectos pequeños aún en tamaño pero grandes en ilusión me roban ahora mucho tiempo, del poco que me queda libre al margen del trabajo, y me dejan con menos minutos para dedicar a los blogs...
    De todos modos, nunca me marcharé del todo...
    y me alegra ver que compartimos los mismos blogs (o muchos de ellos) y este tu rinconcito va creciendo en comentarios, en visitas, en seguidores!!

    Una abraçada! =)

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  3. el sonreir es la mejor medicina para todo en la vida

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  4. El amor hoy sabe a tí. Antorcha permanente del alma. Besos.

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